lunes, 28 de septiembre de 2009

Una hormona induce la madurez en los animales

Aprender a evitar situaciones que pongan en peligro la propia integridad f?sica es esencial para todo ser vivo. Los individuos j?venes de muchas especies, como perros o primates incluido el ser humano, nacen completamente indefensos, dependiendo totalmente de los cuidados de al menos uno de los progenitores. Un equipo de neurocient?ficos ha estudiado qu? cambios se producen en el funcionamiento del cerebro al crecerSeg?n concluyen en un art?culo publicado hoy en Nature Neuroscience, la transici?n de un instinto a otro est? asociada al aumento del neurotransmisor dopamina, segregado en respuesta a la corticosterona, la hormona producida en situaciones de estr?s.

En las primeras etapas de la vida, el criterio m?s importante para la supervivencia del beb? o cachorro es permanecer lo m?s cerca posible de su cuidador, independientemente de la calidad de los cuidados proporcionados por este. Los investigadores sometieron a cachorros de ratas a un experimento en el que se les daban unas descargas el?ctricas al mismo tiempo que se emit?a un olor. Las ratas de 12 d?as evitaban el olor asociado a las descargas, mientras que las ratas de ocho d?as no lo hac?an, prefiriendo quedarse lo m?s cerca posible de la madre. Analizando los neurotransmisores presentes en sus cerebros, los cient?ficos encontraron que la cantidad de dopamina era mayor en las ratas de m?s edad.

En cambio, cuando a los cachorros m?s j?venes se les inyectaba corticosterona, su comportamiento era el mismo que el de los individuos de m?s edad. Un an?lisis molecular revel? que la corticosterona aumenta la expresi?n de los genes vinculados a la producci?n de dopamina en la am?gdala.